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Enfermedades del invierno: ¿cuáles son? ¿Qué hacer en tiempos de pandemia?

Enfermedades del invierno: ¿cuáles son? ¿Qué hacer en tiempos de pandemia?


Con la llegada del invierno aumenta la frecuencia de las enfermedades respiratorias. Entre las más habituales se encuentran la gripe, el resfrío común, la bronquitis, faringitis y neumonías. En el caso de los niños de hasta dos años el invierno es la época de mayor incidencia de bronquiolitis. Conocé los síntomas de cada una, cómo prevenirlas y qué hacer en el contexto actual de Covid-19.

Enfermedades frecuentes del invierno

  • Resfrío común: suele ser de origen viral y cursa con síntomas benignos, aunque sumamente incómodos como congestión y secreción nasal, fiebre baja y dolor de cabeza.
  • Gripe: suele cursar con fiebre alta, 38° o más, lo cual hace al diagnóstico diferencial con el resfrío común. Además puede presentar dolor de cabeza, malestar general, dolores musculares, tos y secreciones nasales y hasta síntomas no relacionados con al aparato respiratorio tales como nauseas, vómitos y diarrea. La duración es de 5 a 10 días.
    Cursa habitualmente en forma benigna, pero requiere vigilancia estricta pues en algunos casos puede complicarse gravemente. Tal es el caso de la gripe H1N1 por lo cual se recomienda la vacunación preventiva sobre todo en mayores de 60 años, niños de hasta dos años y mujeres embarazadas, pues es altamente contagiosa.
  • Faringitis: ocasionada por la infección por un virus o bacteria siendo esta última la más frecuente el estreptococo. Se manifiesta con dolor de garganta intenso, fiebre, dolor de cabeza y la presencia de inflamación de ganglios del cuello. Puede presentarse en forma aislada o luego de enfermedades gripales o amigdalitis. Durante la época invernal son más frecuentes las de origen viral.
  • Amigdalitis: enfermedad producida por virus o bacterias muy relacionada a la faringitis. Cursa con intenso dolor de garganta, dificultad para tragar, fiebre  y ocasionalmente disfonía por afectación de áreas circundantes que compromete la laringe
  • Bronquitis: es una enfermedad que frecuentemente cursa en forma crónica, reagudizándose en el periodo invernal. Se presenta con tos y expectoración persistente. Se produce por inflamación de las membranas que cubren los bronquios. Estas producen entonces gran cantidad de mucosidad. Otros síntomas son cansancio, decaimiento y fiebre.
  • Neumonía: es una enfermedad respiratoria grave que afecta los pulmones o vía respiratoria baja. Suele comenzar en forma inespecífica con cualquiera de las afecciones antes mencionadas o como complicación de estas. Cursa con decaimiento, escalofríos, fiebre y dolor de espalda que puede estar ausente en personas mayores. Es la principal causa de internación en esta época del año y puede requerir cuidados intensivos y asistencia respiratoria artificial. En personas mayores de 60 años, los síntomas suelen ser menores por lo que se debe seguir un control cercano para evitar estas complicaciones.
  • Otitis: frecuente en niños. Cursa con dolor de oídos a veces muy intenso, agudo y punzante. La otitis media se localiza en la región interna del oído por dentro de la membrana timpánica.
  • Bronquiolitis: mención aparte merece esta enfermedad que aumenta dramáticamente su prevalencia en el invierno. Se presenta exclusivamente en niños menores de dos años, en especial menores de 6 meses y es causada por un virus respiratorio. Comienza con catarro de la vía aérea y puede complicarse en pocos días. Los síntomas son tos, dificultad para respirar y fiebre moderada.

¿Cómo evitar contagios y la propagación de gérmenes?

  • Ventilar bien la casa durante 20 minutos.
  • Cubrirse la boca al toser o estornudar usando el antebrazo o pliegue de codo.
  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Vacunarse contra la gripe. Es la medida más eficaz para las personas vulnerables.
  • Evitar el contacto directo con personas contagiadas.
  • Utilizar pañuelos descartables.

En tiempos de pandemia

En el contexto de la pandemia de Covid-19 es importante mencionar que estos cuidados deben extremarse sumando aquellos recomendados por el Ministerio de Salud.

El virus que produce esta pandemia es un organismo acelular que tiene la capacidad de unirse a células especialmente del aparato respiratorio de los seres humanos, provocando así un proceso inflamatorio de alto grado que puede llegar a producir una neumonía bilateral con requerimiento de respiración artificial de diferente grado incluyendo la asistencia respiratoria mecánica.

Prevención

A las medidas anteriormente mencionadas se han agregado:

  • Distanciamiento social (entre 1 y 2 metros según actividad).
  • Uso de tapaboca en la población general.
  • Pesquisa de personas con fiebre
  • Realización de determinadas pruebas de laboratorio de acuerdo con la situación clínica y epidemiológica que se modifica diariamente.

Síntomas

Los síntomas más habituales del Covid-19 son la fiebre, la tos seca y el cansancio. Otros síntomas menos frecuentes que afectan a algunos pacientes son los dolores y molestias, la congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, el dolor de garganta, la diarrea, la pérdida del gusto o el olfato y las erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies. Estos síntomas suelen ser leves y comienzan gradualmente. Algunas de las personas infectadas solo presentan síntomas sumamente leves.

Recuperación y tratamiento

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Alrededor de 1 de cada 5 personas que contraen Covid-19 acaba presentando un cuadro grave y experimenta dificultades para respirar.

Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas previas como hipertensión arterial, problemas cardíacos o pulmonares, diabetes o cáncer tienen más probabilidades de presentar cuadros graves. Sin embargo, cualquier persona puede contraer Covid-19 y caer gravemente enferma.

Las personas de cualquier edad que tengan fiebre o tos y además respiren con dificultad, sientan dolor u opresión en el pecho o tengan dificultades para hablar o moverse deben solicitar atención médica inmediatamente. Si es posible, se recomienda llamar primero al profesional sanitario o centro médico para que estos remitan al paciente al establecimiento sanitario adecuado.