Categorías
Blog Ejercicio Prevención Vida sana

Cómo cuidarse al hacer ejercicio físico con altas temperaturas

Actividad física y calor: ¿Cuándo es seguro entrenar?

La llegada del verano y los días de temperaturas elevadas hacen necesario tomar precauciones adicionales para poder mantener la actividad física de manera regular. Es importante saber que el calor, el uso de indumentaria con materiales sintéticos y la ingesta de alimentos hipercalóricos contribuyen a aumentar la temperatura corporal.

Ante esto, la Dra. Liliana Rolón (MN 124339), líder de la Dirección Médica de vittal, recomienda una serie de cuidados para no perjudicar la salud y contribuir al bienestar.  “Realizar actividad física siempre es positivo, pero se recomienda hacer caminatas, ciclismo o deportes de competición antes de las 10 o después de las 18 hs. Por otro lado, es imprescindible evitar el sol del mediodía y no olvidar usar protector solar adecuado”, afirma.

Hidratación inteligente antes, durante y después del ejercicio

La hidratación, explica la especialista, debe realizarse antes, durante y después del ejercicio. “Tomar 120 cc de agua cada 20 minutos son suficientes para actividades moderadas que duren menos de una hora. En actividades que se desarrollen por más tiempo, es recomendable el uso de bebidas isotónicas antes y después del ejercicio. Y siempre estar atentos a las señales que nos da nuestro organismo”, remarca la Dra. Rolón.

Cómo evitar golpes de calor

La líder de la Dirección Médica de vittal detalla que nuestro organismo genera distintas reacciones fisiológicas para defenderse del calor. Por ejemplo, al aumentar la temperatura corporal se produce una mayor irrigación sanguínea en la piel y el sudor actúa como un regulador, produciendo el enfriamiento corporal. “Sin embargo, si a las altas temperaturas se suma un aumento de la humedad ambiente, la evaporación por el sudor se hace más difícil”, explica.

Poblaciones vulnerables y señales de alerta del organismo

Además, advierte que si bien toda la población puede verse afectada por el aumento de las temperaturas, los adultos mayores, los lactantes y los niños, las mujeres embarazadas, los trabajadores que desarrollan su actividad en el exterior y las personas de escasos recursos -cuya alimentación no es variada-, están más expuestos. “Es fundamental usar ropa ligera y fresca; y mantener una correcta hidratación”, sostiene.

Finalmente, la Dra. Rolón consigna que los aumentos rápidos de la temperatura debidos a la exposición a condiciones más calurosas que el promedio “comprometen la capacidad del cuerpo humano de regular su temperatura y pueden ocasionar síntomas como calambres, agotamiento o golpes de calor, entre otros”.

Categorías
Bebés y Niños Enfermedades Prevención

La vacunación, escudo infranqueable contra el sarampión

Ante la confirmación de casos y la circulación viral en la región, especialistas reparan en la importancia de revisar el calendario de vacunación, la única herramienta eficaz para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa.

¿Cómo se contagia el sarampión y cuáles son sus riesgos?

El sarampión, una enfermedad que se creía controlada, volvió a encender las alarmas epidemiológicas en Argentina, obligando a las autoridades sanitarias a intensificar las estrategias de prevención. Se trata de una patología viral extremadamente contagiosa, transmitida por el virus del sarampión a través de las vías respiratorias, simplemente al toser, estornudar o hablar.

La Dra. Liliana Rolón (MN 124339), líder de la Dirección Médica de vittal, repara en la peligrosidad del sarampión, especialmente para los más vulnerables. “Aunque puede afectar a cualquier persona, la enfermedad es notoriamente más grave en menores de 5 años, personas desnutridas o inmunocomprometidas, pudiendo desencadenar complicaciones severas a nivel respiratorio y del sistema nervioso central”, señala.

El virus se propaga por el aire a través de gotitas respiratorias de una persona infectada. Un dato crucial para entender su alta transmisibilidad es que una persona puede contagiar el sarampión desde 4 días antes hasta 4 días después de la aparición del exantema (la erupción cutánea). Además, el virus tiene la capacidad de permanecer activo y contagioso en el aire o sobre superficies hasta por 2 horas.

Síntomas y signos de alerta: ¿Cómo identificar la enfermedad?

Los síntomas suelen manifestarse entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. La Dra. Rolón enumera los principales signos de alerta:

  • Fiebre alta.
  • Secreción nasal y tos.
  • Conjuntivitis (ojos rojos).
  • Erupción cutánea: Característicamente, comienza en el rostro y se propaga al resto del cuerpo.
  • Manchas de Koplik: Pequeñas manchas blancas que aparecen en la mucosa bucal y son un signo temprano de la enfermedad.

“Frente a la amenaza del sarampión, la ciencia es clara: la vacunación es la única forma eficaz de prevención. Las vacunas utilizadas para este fin (triple o doble viral) son seguras, gratuitas y están incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación (CNV)”, añade la Dra. María Cecilia Avancini (MN 102751), médica pediatra y jefa de Pediatría de vittal.

Ante el brote detectado, el Ministerio de Salud de la Nación, en coordinación con las autoridades de CABA y la Provincia de Buenos Aires, y con el aval de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIN), definió una estrategia focalizada de vacunación con doble viral en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en el transcurso del año.

El objetivo de esta estrategia intensiva es doble: interrumpir la cadena de transmisión y fortalecer la inmunidad colectiva. Para lograrlo, la población objetivo en el contexto de brote incluye diferentes grupos etarios con esquemas específicos, utilizando la vacuna doble viral (que protege contra sarampión y rubéola) para esta emergencia epidemiológica.

Esquema de vacunación: dosis recomendadas según la edad

La Dra. Avancini detalla las indicaciones según la edad:

  1. Bebés de 6 a 11 meses deben recibir una dosis de vacuna doble viral, conocida como la “dosis cero”.
  2. Los niños de 12 meses deben recibir la vacuna Triple Viral (TV) correspondiente a su Calendario Nacional y, además, deben ser citados al mes para recibir la dosis adicional de la campaña de control de brote.
  3. Los niños de 13 meses hasta los 4 años y 11 meses deben recibir una dosis adicional de vacuna doble viral.
  4. Los niños de 5 años (nacidos en el 2020) deben recibir la vacuna Triple Viral (TV) correspondiente al CNV.
  5. Aquellas personas que tienen 13 meses o más y nunca han recibido ninguna dosis deben recibir primero una dosis de Triple Viral (para recuperar la indicada a los 12 meses según el CNV) y, tras un intervalo de 28 días, deben recibir una segunda dosis de Doble Viral.

La experta también hace un llamado a la población adulta y adolescente a la responsabilidad: “Es recomendable que adolescentes y adultos revisen si tienen dos dosis documentadas de vacuna contra el sarampión”.

Situación epidemiológica

Hasta diciembre de 2025, Argentina confirmó 36 casos de sarampión, 6 de ellos importados. Si bien el último caso de transmisión comunitaria con nexo desconocido se notificó a fines de junio, la vigilancia epidemiológica sigue activa y es crucial.

Una reciente alerta epidemiológica emitida en noviembre de 2025 puso de manifiesto el riesgo de casos importados y su potencial dispersión. La notificación de cuatro nuevos casos en una familia uruguaya que viajó desde Bolivia, y que circuló por ómnibus a través de múltiples provincias argentinas (Salta, Santiago del Estero, Santa Fe y Buenos Aires), generó una alerta masiva por los múltiples sitios de exposición. Lamentablemente, a partir de este evento, se confirmó un caso en Entre Ríos a principios de diciembre de este año.

“La circulación viral es una realidad. La única defensa personal y colectiva es el control estricto del Calendario Nacional de Vacunación. La prevención del sarampión comienza con una simple revisión del carné y la aplicación de las dosis correspondientes”, concluye la Dra. Rolón.

Categorías
Alimentación Prevención Vida sana

Guía para evitar excesos de comida en las fiestas de fin de año

Claves para disfrutar las cenas de fin de año sin excesos

Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo son sinónimo de encuentros sociales y comidas abundantes. La clave está en disfrutar sin que el cuerpo pague las consecuencias. La Dra. Liliana Rolón, líder de la Dirección Médica de vittal, brinda pautas para cuidar la salud digestiva y evitar riesgos asociados al consumo de alcohol.

A medida que el año va llegando a su fin, el calendario se llena de brindis, despedidas y reuniones que, a menudo, giran en torno a la mesa. Es en este contexto de celebración donde el riesgo de comer y beber en exceso aumenta significativamente. Si bien son momentos de disfrute, los excesos pueden traducirse rápidamente en malestares que van desde la indigestión hasta la hinchazón abdominal, afectando el bienestar por varios días.

Para sortear las fiestas sin sobresaltos y preservar la salud, la Dra. Liliana Rolón (MN 124339), líder de la Dirección Médica de vittal, subraya la importancia de la moderación y la planificación. La especialista advierte que las malas digestiones, la distensión gástrica y la pesadez son consecuencias directas de la ingesta desmedida de alimentos y bebidas, especialmente alcohólicas.

Estrategias nutricionales: saciedad y control de porciones

El primer paso, según la Dra. Rolón, es tomar conciencia de las porciones. Aunque la variedad y la abundancia tienten, es fundamental no perder de vista la noción de saciedad. Sin embargo, si se cae en el exceso, la clave está en el día después: “Si comemos en exceso, al día siguiente debemos retomar los hábitos saludables de alimentación”, enfatiza la médica.

Una de las estrategias más efectivas para controlar el apetito en la mesa navideña es incorporar alimentos con alto poder de saciedad y bajo aporte calórico. La Dra. Rolón recomienda fervientemente incluir una buena cantidad de verduras tanto en la entrada como en el plato principal.

Por qué evitar el ayuno compensatorio tras los festejos

Además de cuidar lo que se come, es esencial enfocarse en el cómo. La experta desaconseja categóricamente la práctica de realizar ayunos como método de “compensación” por los excesos del día anterior. En lugar de ayunar, lo apropiado es retomar inmediatamente la rutina alimentaria saludable y planificar las comidas de los días subsiguientes.

Otro pilar fundamental para ayudar al cuerpo a procesar la comida abundante es la hidratación. Beber agua de manera constante a lo largo del día es vital para favorecer el proceso digestivo y mantener un tránsito intestinal óptimo.

Consumo responsable de alcohol y seguridad vial

Las celebraciones de fin de año están íntimamente ligadas al consumo de alcohol, una práctica que, en exceso, se convierte en un serio problema de salud. La Dra. Rolón recuerda que el etanol, una vez en el organismo, altera el funcionamiento del sistema nervioso central, afectando directamente el comportamiento y la capacidad de reacción.

La intoxicación aguda por alcohol genera malestar y también está asociada a graves complicaciones, siendo los accidentes de tránsito uno de los riesgos más trágicos. Por ello, la prevención y la responsabilidad son innegociables.

La indicación primordial es clara: quien bebe, no debe conducir. La Dra. Rolón insiste en la importancia de designar con antelación a un conductor responsable que no consuma bebidas alcohólicas.

Para aquellos que decidan beber, la especialista recomienda:

  • Comer antes de beber: el alcohol debe ingresar al cuerpo cuando el estómago no está vacío. Siempre se debe consumir algún alimento antes de empezar a tomar.
  • Hidratación dual: dado que el alcohol es un potente deshidratante, es imperativo alternar las bebidas alcohólicas con agua para mantener el equilibrio hídrico.
  • Cuidado con las combinaciones: nunca se debe mezclar alcohol con otras drogas, ya que esta combinación eleva significativamente el riesgo cardíaco y agrava la deshidratación.

Guía de asistencia: qué hacer ante una intoxicación alcohólica

En este marco, la Dra. Liliana Rolón proporciona una guía de acción ante la situación de que un amigo o familiar haya bebido en demasía:

  1. Impedir que maneje: bajo ninguna circunstancia se debe permitir que la persona se ponga al volante.
  2. Buscar un espacio seguro: traslade a la persona a un lugar tranquilo y bien ventilado.
  3. Posición de seguridad: si la persona se descompone o, peor aún, se desmaya, es vital colocarla de costado para evitar el riesgo de ahogamiento.
  4. Acompañamiento e hidratación: nunca dejar sola a la persona y asegurarse de que beba agua.

Las fiestas de fin de año son una oportunidad para compartir y celebrar. Siguiendo estas recomendaciones de la Dra. Rolón, es posible disfrutar plenamente de la alegría de los encuentros sin comprometer la salud ni la seguridad. La clave está en la moderación y en la responsabilidad personal y colectiva.