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Meningitis: reconocer los síntomas y sostener la vacunación puede salvar vidas

Meningitis: reconocer los síntomas y sostener la vacunación puede salvar vidas

Por Liliana Rolón (MN 124339)
Gerente Médica de vittal

En los últimos años, distintas alertas sanitarias y reportes epidemiológicos volvieron a poner en evidencia una preocupación creciente: el aumento de enfermedades prevenibles y la caída en las coberturas de vacunación.

En ese contexto, hablar de meningitis es también hablar de prevención, información y consulta médica temprana.

La meningitis es una enfermedad grave que requiere atención inmediata. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque los niños pequeños, adolescentes, adultos mayores y personas con factores de riesgo presentan una mayor vulnerabilidad.

Se trata de la inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede ser causada por virus, bacterias u otros agentes. Las formas bacterianas —como la enfermedad meningocócica— son especialmente preocupantes porque pueden evolucionar rápidamente y generar complicaciones severas si no se diagnostican y tratan a tiempo.

Uno de los principales desafíos es reconocer los síntomas de alerta. Entre los signos más frecuentes se encuentran la fiebre alta, el dolor de cabeza intenso, la rigidez de cuello, los vómitos, la somnolencia marcada, la confusión y la sensibilidad a la luz. En algunos casos también pueden aparecer manchas en la piel o un deterioro brusco del estado general.

En bebés y niños pequeños, los síntomas suelen ser menos específicos: irritabilidad, llanto persistente, rechazo del alimento, fiebre, decaimiento o somnolencia. Por eso, frente a cualquier cuadro compatible, la consulta médica no debe demorarse.

La prevención cumple un rol central y la vacunación es una de las herramientas más eficaces para evitar las formas graves de meningitis.

En Argentina, la vacuna antimeningocócica conjugada tetravalente está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, con dosis indicadas tanto para lactantes como para adolescentes. Además, otras vacunas del calendario, como neumococo y Haemophilus influenzae tipo b, también ayudan a prevenir infecciones que pueden derivar en meningitis.

Por eso es fundamental revisar periódicamente el carnet de vacunación y completar los esquemas pendientes. Vacunarse no sólo protege de manera individual, sino también colectiva, especialmente a quienes tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Ante la sospecha de meningitis, actuar rápido puede marcar una diferencia decisiva. La consulta precoz permite evaluar al paciente, iniciar el tratamiento oportuno y reducir el riesgo de secuelas graves.

Desde vittal promovemos la prevención como parte esencial del cuidado de la salud. Reconocer síntomas de alarma, mantener las vacunas al día y consultar a tiempo son acciones simples que pueden salvar vidas. Porque prevenir también es cuidar. Y frente a enfermedades graves como la meningitis, el tiempo importa.

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Accidentes en el hogar en adultos mayores: cómo prevenirlos

Accidentes en el hogar en adultos mayores: cómo prevenirlos

Las caídas representan la principal causa de lesiones y pérdida de autonomía en personas mayores de 65 años. La Dra. Ana Ábalos, Jefa médica de UTIM y traslados de vittal, advierte que la mayoría de estos episodios son prevenibles con ajustes simples en el entorno y hábitos saludables.

Para un adulto mayor, el hogar debería ser el lugar más seguro. Sin embargo, las estadísticas indican lo contrario: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas son un problema crítico de salud pública y la causa principal de muertes por traumatismos en este grupo etario. Aproximadamente un tercio de los mayores de 65 años sufre al menos una caída al año, lo que suele derivar en fracturas de cadera o lesiones cerebrales.

La Dra. Ábalos (MN 75224), Jefa Médica de UTIM y Traslados de vittal, explica que los puntos críticos de la vivienda suelen ser el baño, la cocina, el dormitorio y las escaleras. “Los accidentes en el hogar pueden causar lesiones físicas y muchas veces marcan el inicio de una pérdida de autonomía”, remarca.

Si bien las caídas lideran el ranking de accidentes, existen otros peligros latentes en la rutina diaria, tales como quemaduras —originadas principalmente en la cocina o por el uso de agua caliente sin regular—, intoxicaciones por errores en la toma de medicamentos o confusión con productos de limpieza, o electrocución debido a cables en mal estado o sobrecarga de enchufes.

La Dra. Ábalos señala que el riesgo es multifactorial. “Por un lado, están los factores biológicos: la pérdida de visión, de equilibrio o de fuerza muscular —asociada a la artrosis o pérdida de masa ósea—. Por otro, el deterioro cognitivo puede disminuir la capacidad de evaluar conductas riesgosas”, explica.

Y agrega: “Un punto que solemos pasar por alto es el efecto de los medicamentos. Algunos sedantes disminuyen el estado de alerta o alteran el equilibrio, aumentando drásticamente la posibilidad de un traspié”.

Planteado esto, la prevención combina tres pilares: un ambiente seguro, hábitos saludables y control médico constante.

La seguridad en los ambientes puede mejorarse con una buena iluminación manteniendo las luces encendidas, especialmente durante la noche en el trayecto de la cama al baño. Además, es importante eliminar alfombras sueltas o fijarlas firmemente al piso. En los baños, puede ser de ayuda instalar barras de apoyo en la ducha y usar alfombrillas antideslizantes. Otro consejo es mantener los objetos de uso frecuente al alcance de la mano para evitar el uso de banquetas o escaleras.

En cuanto a los hábitos y al cuidado personal, la Dra. Ábalos recomienda usar zapatos cómodos y antideslizantes; y evitar caminar solo con medias o pantuflas flojas. También aconseja realizar ejercicios de equilibrio y fuerza —gimnasia suave o caminatas— para fortalecer la respuesta muscular y realizar controles oftálmicos regulares.

“Acerca de la medicación, es importante utilizar pastilleros organizadores para evitar errores en las dosis, consultar siempre los efectos secundarios con el médico de cabecera y guardar productos de limpieza lejos de los alimentos y nunca reutilizar envases de bebidas para almacenar químicos”, apunta la Jefa médica de UTIM y traslados de vittal.

Finalmente, la Dra. Ábalos enfatiza que un hogar adaptado no es aquel que restringe la actividad del adulto mayor, sino el que le brinda la confianza necesaria para seguir moviéndose con seguridad.

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Telemedicina en temporada de virus: cuándo consultar

Telemedicina en la temporada de virus: cuándo consultar y cuándo escalar la atención

Por la Dra. Liliana Rolón (MN 124339)
Gerente Médica de vittal

Con la llegada del otoño y el invierno, el sistema de salud enfrenta uno de sus desafíos más recurrentes: el aumento exponencial de cuadros respiratorios virales. Resfríos, gripe, bronquitis y otras infecciones estacionales saturan tanto los consultorios como los servicios de emergencia, generando una presión constante sobre los profesionales y los pacientes.

En este escenario, la telemedicina se consolidó como una herramienta estratégica tanto para facilitar el acceso a la salud como para ordenar la demanda y brindar una orientación médica oportuna que muchas veces evita complicaciones mayores. La clave del éxito de este modelo radica en comprender que la consulta virtual es un eslabón fundamental de un sistema integrado, diseñado para intervenir de manera precoz y definir con precisión cuándo un cuadro puede resolverse en el hogar y cuándo requiere escalar a una instancia de mayor complejidad.

La telemedicina permite realizar una evaluación clínica orientada a distancia, lo que resulta especialmente útil en las fases iniciales de una infección viral. En cuadros de fiebre baja a moderada, dolor de garganta, congestión nasal o malestar general, la consulta digital permite al médico indicar un tratamiento sintomático, definir signos de alarma y evitar traslados innecesarios que solo exponen al paciente a otros patógenos.

Es un espacio de resolución y acompañamiento que aporta tranquilidad al entorno familiar y optimiza los recursos del sistema. Sin embargo, el criterio médico es soberano para identificar cuándo la evaluación física se vuelve indispensable, como sucede ante fiebre persistente, dificultad leve para tragar o en pacientes con antecedentes de riesgo como enfermedades crónicas o embarazo. En esos casos, la transición a la atención presencial permite realizar estudios complementarios o una exploración física detallada que la pantalla no puede reemplazar.

El valor de consultar a tiempo mediante canales digitales reside en la capacidad de intervención temprana, un factor que reduce significativamente la necesidad de internaciones y la saturación de las guardias. Pero es fundamental que la comunidad sepa reconocer los signos que exigen activar una respuesta de emergencia inmediata, tales como la dificultad respiratoria importante, el dolor en el pecho, la alteración del estado de conciencia o un empeoramiento brusco del cuadro.

En nuestra empresa concebimos la atención como un modelo integrado donde plataformas como i-Doc facilitan ese primer contacto rápido y seguro, mientras que el seguimiento a través de médicos de familia con VittalDoc fortalece la continuidad del cuidado. Y cuando la situación lo requiere, nuestros dispositivos móviles y de atención presencial actúan de forma oportuna.

En esta temporada de virus, el mensaje es claro: elegir el canal adecuado y consultar ante los primeros síntomas mejora la experiencia del paciente al tiempo que constituye una decisión responsable que puede marcar la diferencia en la evolución de la salud.